Cuando una correcta depuración es posible y se hace

Las depuradoras realizadas desde el año 2009 en la Manchuela Conquense han convertido cauces insalubres en espacios de vida.

 

La depuración de aguas residuales es necesaria, obligatoria y posible de hacer. Atrás se están dejando con los años los vertidos de aguas residuales sin tratar a ramblas, arroyos y ríos en numerosas localidades y municipios. Y debe ser así, pues más allá de los numerosos problemas ambientales que ocasionan los vertidos de aguas residuales, como pueden ser la degradación del medio, pérdida de biodiversidad, muerte de animales, eutrofización, aporte de nutrientes y nitratos etc., hay una segunda parte como es el aumento de ambiente insalubre, proliferación de mosquitos, proliferación de enfermedades (intestinales, infecciosas...), malos olores (irritantes y nocivos) e incluso aumento de las tasas de cáncer. Es decir, tan simple como que o depuramos, o nos morimos.

Pues este problema es antiguo, y hay legislación al uso desde hace más de 60 años, y que, con la incorporación a la Unión Europea y aplicación derivada de su legislación, ha derivado en las transposiciones de la Directiva Marco del Agua y de la Directiva sobre el Tratamiento de las Aguas residuales urbanas. Legislaciones tantas veces incumplidas por desgracia, pero que muy poco a poco se van aplicando.

Y en nuestras provincias de Albacete y Cuenca se puede aplicar lo mencionado, con ejemplos negativos denunciados por ACEM, y pese a lo dicho, sirva como ejemplo positivo de  lo que es una depuración bien hecha y beneficiosa, el caso de las depuradoras realizadas desde el año 2009 en la Manchuela Conquense. Que han convertido, ramblas, arroyos y ríos muy degradados y nocivos, en lo que fueron hace un siglo. Pues aguas tratadas y sin residuos, que usualmente discurren claras y transparentes, recorren ahora las ramblas de Villarta, Pozorrubielos, Iniesta, Campillo, Motilla, Ledaña, Minglanilla etc. Recordar aquí, que no toda depuración es correcta, pues hay grados de depuración, se trata de cumplir siempre, como en los casos expuestos, con las condiciones y parámetros que las Autorizaciones de vertido que la Confederaciones Hidrográficas otorgan, y no siempre las instalaciones existentes lo hacen posible. También puede haber fallos puntuales, pero no es lo mismo un fallo puntual, que una instalación deficiente que vierte aguas a mediodepurar o poco depuradas. También hay que controlar los vertidos de aguas industriales a estas instalaciones y que las perjudican enormemente (pero esa es otra guerra). Depurar es una actividad cara (se usa mucha luz, químicos y, personal y equipos especializados), pero el beneficio es aún mayor.

El beneficio consiste en algo que se puede ver, oler y oír en estas zonas comparando cuando no había depuración y cuando hay. De ver residuos, vegetales podridos y animales muertos, de oler desagradable, tanto que a veces irrita y de oír, simplemente el viento. Pasamos a ver vegetación verde, agua transparente discurriendo, todo tipo de animales en la zona, oler húmedo y fresco y oír batracios o anátidas. El beneficio es simple, hay VIDA, hay vida sana en esas zonas, y cuanto más vida sana y natural haya, mejor estaremos nosotros también.