Dos historias del agua

Como decía la señora Nati de Cantoblanco (Balsa de Ves), cuando en 2010 me mostraba los pequeños espacios del agua secos y abandonados de su pueblo: “Tanto adelanto y todo está perdido” (Extracto del prólogo, Goyo López Sanz).

 La necesidad de materiales educativos que abordaran el tema del agua en toda su complejidad, sin eludir los usos y abusos que, nuestra sociedad, y particularmente determinadas personas y empresas, hace de ella, nos animó a redactar una serie de unidades didácticas.

El cuento "Dos historias del agua" nace de ese contexto. Es una de esas obras afortunadas que aúna lo bonito y lo profundo. Una de esas obras contada con palabras sencillas, capaces de escarbar hasta dejar al descubierto la raíz de los problemas.

El libro narra la historia de un niño, Juan, que vive en un pueblo cualquiera de la Manchuela hacia finales del siglo XIX y principios del XX, y una niña de nuestros días, Paola, que acude al pueblo durante los veranos. La contraposición de sus historias nos ofrece un fiel relato de la tragedia silenciosa del agua.

Así, Juan nos cuenta:

Me gusta bajar a la fuente sobre todo ahora, en verano, porque es el sitio más fresco de todo el pueblo y donde más ambiente hay. La fuente es de piedra, con tres caños de hierro que echan cada uno una gobanilla de agua. Tiene una pila pequeña, para apoyar los cántaros mientras se llenan. Una parte del agua que sale de la pila se va a lavadero, y otra parte a un abrevadero largo, al que vienen los ganados a beber.

Y Paola:

Pero este año, cuando hemos llegado a la Fuente, no tenía agua. Nada, ni una gota. No salía agua del caño, ni había rastro de ella en la pila. Yo creía que la pila no era muy honda, porque siempre había visto dentro del agua unas plantas ondulantes parecidas a pequeños pinos, rozando casi la superficie. Pero hoy, con la pila sin agua y con los restos secos de las plantas en su fondo, he visto que era muy profunda. Por eso creo que la Fuente debe llevar seca ya varios meses.

[...] A mi madre se le han llenado los ojos de lágrimas al ver la Fuente así, y yo también me he entristecido, por ella y por ver cómo un sitio que antes tenía tanta vida, ahora parece muerto.

Las ilustraciones de Mortimer junto a las palabras de Francisco Javier Gómez García encajan a la perfección y construyen una historia emocionante.

Puedes participar en el crowdfunding para su publicación pinchando en el siguiente enlace:

https://www.verkami.com/projects/30467-dos-historias-del-agua