Talas abusivas en Cuenca: el ejemplo de Henarejos

Paremos las talas abusivas, si no queremos convertir nuestro entorno en un desierto.

 

Desde hace unos años, desde ACEM y otras organizaciones ecologistas de la provincia de Cuenca venimos denunciado las talas abusivas, que no entienden de ejemplares, especies, destrozos de otros elementos…, donde se hacen caminos ilegales para extracciones, se dejan restos tal cual que pueden provocar incendios, y muchos otros desmanes del estilo que afectan a diversidad de bosques, pinares o ramblas. Donde muchas de estas situaciones son encubiertas parcialmente por los propios agentes forestales u otros elementos políticos o administrativos, que sólo en determinados casos de fragante destrozo o mucha repercusión consistorial o popular, se deciden a actuar para evitar líos y la burocracia resultante de una denuncia y el control y ejecución que una buena actuación conllevaría.

Sirva como ejemplo de lo comentado, las talas ilegales particulares hechas en Villalpardo  hace tres años, las talas de eliminación total de vegetación de Minglanilla de hace un par de años, o la tala con un gran destrozo y deposición de restos dejados en La Pesquera de hace un año. Todas ellas denunciadas por ACEM. Por no irnos muy lejos en el tiempo este mismo año en plena Serranía de Cuenca y paraje protegido, compañeros ecologistas denunciaban una tala desmesurada de ejemplares de pino.

Finalmente, ponemos y detallamos el ejemplo de la última denuncia de ACEM al respecto, una tala realizada en la localidad de Henarejos, en Cuenca, en la rambla de la Olmedilla, desde la zona del cruce de la CUV-5006 con el camino de Pilillas hasta el camino de Mira, y desde el camino de Víllora hasta este, se ha producido una tala forestal de chopos principalmente (y algún olmo), a lo largo de más de 1km de riberas durante los primeros días de marzo de 2021, toda esta acción promovida por el Ayuntamiento de Henarejos. Eliminando chopos centenarios de varios metros de altura y diámetro de base, sin tener en cuenta estado de ejemplares, densidad u otros. Simplemente eliminando todos los ejemplares de dicha rambla y cercanías y dejando gran cantidad de restos como ramas en dicha rambla, que suele llevar un cauce de agua constante durante todo el año. Además todo ello en fecha que ha podido afectar a nidificantes.

De dicha tala, que ACEM consideró abusiva por exceder en número, la posible cantidad o no contemplar el estado de los ejemplares autorizados, así como también por el destrozo de ribera complementario de maquinaria, caminos de acceso generados u restos dejados en el propio cauce.

Con lo que tras contemplar tal atrocidad, ACEM decidió mandar un escrito por un lado a la Conserjería de Desarrollo Sostenible, para recabar si se poseían los permisos y si se ha cumplido el condicionado de la tala (cosa que dudamos) y por otro lado, otro escrito a la Confederación del Júcar para recabar si se contaba con el debido permiso al afectar a zona de servidumbre de cauce (y de policía) y si se considera correcto la deposición de restos de ramas y troncos dejados.

Reclamamos, más control de la administración y sus agentes en la talas, que se han de realizar y seguir realizando claro está, pero de manera sostenible, con la debida actuación y sin destruir más de lo debido, si no, con los años, nos veremos abocados aún más rápidamente a crear desiertos en nuestras montañas, a convertir pinares en eriales, a fomentar en vez de reducir, la desertificación, a perder nuestros bosques, nuestro medio natural que tanto apreciamos en la provincia de Cuenca.